Hubo una vez un halcón que volaba solo por el cielo

solitario, iba sin fijarce en nadie y sin que nadie se fije en él

Pero un día al alzar la vista, él quedó cautivado por una paloma

subio para alcanzarla, pero grande fue la decepción

cuando se percató de que ella no volaba sola,

no sería su compañera

el halcón quedo tan impresionado, que hasta se olvidó de aletear,

y cayó...

 

cayó tanto fisicamente, como emocionalmente en la depresión

El halcón impactó fuertemente en el suelo,

tan fuerte, que en el impacto se rompió las alas...

 

Luego el halcón se levantó y sumido en la pena

deambulo por el abismo, sin poder volar

y sin que sus alas le importaran, pues aquel dolor que sentia en su corazón

era más fuerte que la muerte misma

 

Hasta que un día, el joven halcón desplegó sus alas y voló

Y desde ese día, voló tan, pero tan alto,

que nadie nunca va a alcanzarlo a él ni a su adolorido corazón

 

Él la ama con todo el alma, por eso,

aunque su corazón sufra en silencio, él mirará para abajo,

y en medio de sollozos, sonreirá al ver que ella es feliz...